Güímar-Hortaleza: tensión, batalla y un partido que nunca empezó

El conjunto madrileño abandona Tasagaya antes del inicio tras una sucesión de incidentes que deja la eliminatoria en manos de la Federación
El Atlético Unión Güímar y la AD Sporting Hortaleza estaban llamados a disputar este domingo la vuelta de la eliminatoria previa de la Copa del Rey, pero el balón nunca llegó a ponerse en juego. El estadio municipal de Tasagaya vivió una mañana marcada por la tensión y los incidentes que terminaron provocando la suspensión del encuentro.
El partido estaba programado para las 12:00 horas y llegaba con ventaja para el conjunto madrileño, que había ganado 1-0 en el encuentro de ida disputado en Madrid. Sin embargo, los problemas comenzaron antes incluso de que los equipos saltaran al terreno de juego.
La expedición del Sporting Hortaleza denunció el lanzamiento de huevos y piedras contra su autobús durante su llegada al recinto. Imágenes difundidas posteriormente muestran a varios aficionados, algunos con el rostro cubierto y vestidos con camisetas del Güímar, lanzando objetos contra el vehículo visitante.
La tensión continuó en los alrededores del estadio y posteriormente en el interior de las instalaciones. El conjunto madrileño permaneció en los vestuarios al considerar que no estaban garantizadas las condiciones de seguridad necesarias para disputar el encuentro. La Guardia Civil acudió al recinto ante el clima generado en los momentos previos.
La situación terminó de complicarse con un rifirrafe entre personas vinculadas a ambos equipos. Desde el entorno del Güímar también se produjeron acusaciones sobre lo sucedido, entre ellas la del técnico Aythami Díaz, que aseguró haber sido agredido por un integrante del cuerpo técnico visitante.
Finalmente, el Sporting Hortaleza decidió no saltar al terreno de juego y el encuentro fue suspendido. La RFEF deberá ahora determinar las consecuencias deportivas a partir de los informes arbitrales, de seguridad y de las pruebas que aporten los clubes.
La eliminatoria queda así pendiente de una decisión federativa, después de que una cita que debía decidir el pase a la Copa del Rey terminara sin fútbol y con la tensión como protagonista.